"EL PACIENTE SE ENFRENTA A UN LINFOMA LLENO DE DUDAS Y DESCONOCIMIENTO"

, Sábado 14 de Setiembre de 2019

El 15 de Septiembre se celebra el Día Mundial del Linfoma, una enfermedad que, para muchos, según nos cuenta el Dr. Juan Manuel Sancho, Jefe del Grupo de Neoplasias linfoides del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras junto con el Dr. Navarro, se presenta como un importante interrogante una vez que escuchan su diagnóstico. ¿De qué hablamos exactamente cuándo hacemos alusión a este tipo de cáncer de la sangre? ¿Qué tratamiento existen? ¿Estamos ante una enfermedad genética? Sobre éstas y otras cuestiones hemos hablado con el especialista 'En La Rebotica' de nuestra farmacia. 

Dia Mundial del Linfoma (I)_Farmacia I+

Si le parece, comencemos por el principio. ¿Qué le ocurre exactamente a alguien que es diagnosticado de un linfoma?

Habitualmente las personas que tienen un linfoma presentan una serie de síntomas que pueden llegar a ser muy variables. El más habitual, y por el que la mayoría de los pacientes acuden al médico, es por la detección de una zona ganglionar, es decir, un ganglio inflamado en alguna zona del cuerpo. En algunos casos, la palpación de esa pequeña tumoración puede venir acompañada de una serie de síntomas que es posible que se lleven arrastrando desde hace algún tiempo como, por ejemplo, sensación de cansancio, pérdida de apetito, ligera pérdida de peso e incluso, en ocasiones, también unas décimas de temperatura. Estos síntomas aparecerían realmente en una minoría de casos, ya que realmente lo más frecuente es esa inflamación a la que hacíamos alusión anteriormente. La persona suele acudir a su médico de cabecera y ser éste el que lo derive a un especialista, que es el que se encarga de realizarle diversas pruebas que llevan a confirmar el diagnóstico de linfoma

El diagnóstico suele corroborarse normalmente con la biopsia del ganglio que está inflamado, o bien por un ganglio cercano que sea más accesible. 

De todos los tipos de cáncer que existen, ¿es quizás el linfoma el más desconocido?

No, yo creo que no. Es verdad que el linfoma es quizás un cáncer menos conocido que otros tipos sólidos como el cáncer de mama, el de colon, el de pulmón o el de próstata, que son mucho más frecuentes en el conjunto de la población. Sin embargo, creo que ya empieza a haber un conocimiento mayor gracias a campañas, la divulgación e incluso, a veces, gracias a personajes con cierta notoriedad pública que han padecido la enfermedad. 

Todo esto propicia que el linfoma sea una enfermedad cada vez más conocida y a identificarse con lo que verdaderamente es, es decir, un cáncer linfático

Aunque en torno al linfoma es cierto que existe aún cierto desconocimiento, también lo es que, junto con la leucemia, son los dos tipos de cáncer de la sangre más conocidos. Otros, sin embargo, como el mieloma están más alejados del conocimiento por parte de la población. 

¿Sabe el paciente que es diagnosticado de esta enfermedad realmente a lo que se enfrenta?

Creo que aún existe una noción muy baja en torno a este hecho. Primero, porque el desconocimiento que existe en torno a este tipo de cáncer hace que cuando un paciente recibe el diagnóstico de la enfermedad, haya que aclararle que de lo que se trata es de un cáncer linfático. Cuando muchos pacientes oyen hablar de un cáncer, lo primero que se les viene a la cabeza es una operación, algo que precisamente en los linfomas no se emplea de manera habitual, es decir, a la hora de tratar un linfoma el tratamiento quirúrgico queda relegado al momento de realización de la biopsia y obtener el diagnóstico.

Habitualmente los linfomas se tratan de manera principal con quimioterapia, algunos con radioterapia y otros, incluso, con una combinación de ambos tratamientos. 

Hablar de un linfoma es hacerlo de una enfermedad muy variable, ya que hay unos menos agresivos y otros más que presentan mayor dificultad de curación. Esta variabilidad es lo que creo que el paciente se enfrenta a un linfoma lleno de dudas y desconocimiento.  

¿Qué tratamientos existen en estos momentos para quienes padecen la enfermedad? ¿Hay alguno que sea más eficaz que otro? 

En estos momentos, el tratamiento base para la mayor parte de los pacientes aquejados de un linfoma –por no decir de la totalidad- es la quimioterapia. Por otra parte, hay enfermos que son tratados con radioterapia y otros que, incluso, pueden llegar a hacerlo mediante un tratamiento combinado entre quimioterapia y radioterapia. 

Dentro de la quimioterapia hemos de destacar que llevamos casi dos décadas aplicando tratamientos combinados de quimioterapia con anticuerpos monoclonales, es decir, con inmunoterapia. La inmunoquimioterapia es una auténtica revolución en el tratamiento del cáncer y probablemente el linfoma fuese el primer tipo de cáncer sobre el que se ensayó con bastante éxito este tipo de tratamiento.

Este tratamiento combinado ha conseguido mejorar realmente el pronóstico de una gran mayoría de linfomas. He hecho, en los linfomas más frecuentes ha propiciado la curación de más de la mitad de los casos o la supervivencia durante un período de tiempo mayor. 

Es cierto que aún quedan algunos linfomas más agresivos o algunos subtipos algo más especiales que resultan especialmente difíciles de tratar, pero también es verdad que son linfomas menos frecuentes. En estos aún queda un largo camino por recorrer. 

Día Mundial del LInfoma (III)_Farmacia I+

¿Existen factores de riesgo que predisponen a padecer un linfoma?

Sí que existen algunos factores pero se conoce muy poco sobre ellos. Realmente, en la mayor parte de los linfomas no se conoce la causa de su origen. Es cierto que, en ocasiones, se ha comprobado que, al parecer, hay un cierto componente de predisposición familiar, es decir, genético pero, también es verdad que los estudios han dejado patente que la genética tiene poca incidencia en la aparición o desarrollo de la enfermedad. 

Por otro lado, hay virus que también podrían estar implicados en algunos tipos de linfoma y otros factores como la inmunodepresión, que también puede que tengan algo que ver pero, en la mayor parte de los pacientes, el origen del linfoma no está claro. 

¿Estamos ante una enfermedad que se pueda prevenir de alguna manera?

No, en la mayoría de los casos estamos ante una enfermedad que, por lo menos hoy en día, no se puede prevenir. En un futuro quizás llegue a descubrirse alguna causa, pero en estos momentos no hay ninguna que podamos evitar.  

Es cierto que sabemos alguna causa que pueda predisponer la aparición del linfoma pero no podemos actuar sobre ella. Por ejemplo, si a una persona le hacen un trasplante de un órgano y como consecuencia de ese trasplante debe tomar una medicación inmunodepresora, es cierto que este tipo de medicación podría desencadenar en el desarrollo de un posible linfoma, pero estaríamos ante algo que no podría haberse evitado ya que esa persona necesitaba tomar ese tratamiento para el buen funcionamiento del trasplante. 

¿Cuáles son los avances que se han conseguido en la última década en la investigación sobre el linfoma?

Por un lado, los avances se han centrado básicamente en todo lo relacionado con el conocimiento de la biología de los linfomas. De esta forma, gracias a técnicas genéticas y moleculares ya podemos llegar a conocer alteraciones específicas en los genes de estas células; algo que, probablemente vaya a incidir de manera directa en la aparición de fármacos que actúen concretamente sobre estos genes alterados dando lugar a una medicina totalmente personalizada.  

En cualquier caso, estaríamos hablando de un avance que aún está en los inicios y que todavía no ha dado unos frutos claros pero que sí que suponen avances importantes en el conocimiento de la biología. 

Por otra parte, sí que se ha avanzado mucho en el tratamiento de los linfomas, especialmente en la irrupción de nuevas terapias, sobre todo inmunológicas que van dirigidas a esas moléculas malignas que forman parte de las células; algo que permite que estemos hablando de un tratamiento más específico que se dirija únicamente contra esas células malignas evitando que la célula mantenga su supervivencia o que se multiplique de manera incontrolada. 

¿Qué tipo de proyectos se están llevando a cabo en estos momentos desde el grupo de neoplasias linfoides del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras?

El Instituto Josep Carreras y el Instituto Catalán de Oncología tienen una colaboración muy estrecha que nos permite trabajar conjuntamente tanto en ensayos con moléculas que están actualmente en fase de investigación como en varios tipos de linfomas. Muchos de estos ensayos están promovidos por compañías farmacéuticas que están investigando estos fármacos a nivel mundial y nuestro centro es uno de los de referencia de los que pueden ofertar este tipo de estudios para que los pacientes en los que han fracasado otras opciones de tratamiento más convencionales puedan beneficiarse de estos nuevos fármacos procedentes de la investigación

A pesar de que estos son los dos proyectos que básicamente son los más importantes, en el Instituto José Carreras también hay importantes proyectos de investigación en los linfomas asociados a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana. 

Día Mundial del Linfoma (II)_Farmacia I+